jueves, 25 de marzo de 2010

Noticia del año pasado, sobre tala indiscriminada en Toro Muerto Gro., pero no por eso menos vigente


Denuncian pobladores de San Miguel contubernio de autoridades con madereros

Se pierden 56 mil hectáreas de bosque en Toro Muerto por sobreexplotación forestal
CITLAL GILES SÁNCHEZ

Tala clandestina, la explotación irracional de los bosques, el aprovechamiento forestal y los incendios han devastado casi 80 por ciento de la mejor reserva de coníferas que hay en el estado, ubicada en el poblado de Toro Muerto, municipio de San Miguel Totolapan, en la sierra de Guerrero, pues de acuerdo con los habitantes, de 70 mil hectáreas de bosque, sólo quedan 14 mil y de éstas sólo 7 mil son de coníferas.

Durante cuatro décadas, los gobiernos federal, estatal y municipal, junto con el sector agrario, los madereros y los comuneros de diferentes rancherías aledañas, como Santa Fe, El Salto y La Galera, entre otras, han ido devastando poco a poco “la única reserva de coníferas más importante del país”, sostuvo Guillermo Sandoval, habitante de Toro Muerto y defensor del bosque.

A principios de los ochentas recordó que los madereros, en contubernio con las autoridades del Programa de Certificación de Derechos Ejidales-Comunales (Procede), destruyeron miles de hectáreas, además de las constantes talas clandestinas que “nunca vieron nuestras autoridades”.

Agregó que la “explotación irracional” del bosque estuvo acompañada por la caza indiscriminada de la fauna.

Detalló que a la comunidad de Coronilla le restituyeron el 27 de noviembre de 1973 más de 70 mil hectáreas de bosque, que hasta ahora, dijo, “no se ha ejecutado la resolución presidencial debido a que presenta una serie de irregularidades por los intereses económicos y políticos que representa”.

Indicó que de esas 70 mil hectáreas, los pobladores de Toro Muerto lograron rescatar sólo 14 mil, de las cuales 7 mil son de bosque de coníferas, “que es la mejor reserva conservada de todo México”.

Sin embargo, Sandoval criticó que debido a estas acciones, el sector agrario y los comuneros han aislado y desconocido a los legítimos propietarios, lo que ha provocado que no tengan acceso a muchos programas sociales.

“Nuestro mayor crimen fue arrebatarles el saqueo irracional de nuestros bosques y dar a las futuras generaciones un verdadero y único santuario de bosque de coníferas en México”, destacó.

Agregó que otro factor que ha tenido que ver con la devastación de los bosques en la sierra de Filo Mayor es el “fraude” que han cometido las autoridades agrarias, pues recordó que de las 70 mil hectáreas que debieron haberse restituido a la comunidad de Coronillas y que hasta ahora no se ha hecho ya que la Procuraduría Agraria (PA), junto con Registro Agrario Nacional (RAN) y la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA), “falsificaron documentación e hicieron un plano definitivo pirata que sólo está en el RAN en Chilpancingo y no en oficinas centrales y están haciendo uso de esas hectáreas a diestra y siniestra”.

Reprochó que al ejido de Los Laureles les quitó parte de su territorio, mientras que al ejido de La Ciénega le incrementó de 9 mil 800 hectáreas a 14 mil 26, y esos ejidos están dentro del polígono de restitución de tierras a la comunidad de Coronilla.

Asimismo, comentó el caso del ejido de Pie de la Cuesta y Santo Domingo, que pertenecen al municipio de Atoyac de Álvarez a quienes las autoridades agrarias les incrementaron de 8 mil 800 hectáreas a 10 mil 800, hectáreas que le fueron quitadas al poblado de Toro Muerto.

Todo este problema, junto con algunas pruebas que dice tener Guillermo Sandoval, fueron expuestas en una carta enviada al presidente Felipe Calderón donde le exponen la situación que permea en la sierra de Guerrero y con los defensores del bosque de Toro Muerto.

Sandoval y unos 60 defensores pidieron a Calderón Hinojosa que se cancelen todos los aprovechamientos forestales en la parte territorial que están dentro de las 70 mil hectáreas que deben ser restituidas a la comunidad de Coronilla, ya que, de acuerdo con el permiso que entregó la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), esta explotación “ilegal e irracional” es por 10 años.

De igual forma se solicitó la cancelación de los permisos en el Ejido Pie de la Cuesta y Santo Domingo, pertenecientes a Atoyac de Álvarez.

“Que se pida al sector agrario de oficinas centrales que entregue físicamente la documentación de la ejecución de la restitución de tierras a la comunidad de Coronilla del 23 de noviembre de 1973 así como los planos y el acta de deslinde”, exponen.

Noticia publicada por el periodico La Jornada el domingo 11 de Octubre de 2009:
http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2009/10/11/index.php?section=sociedad&article=007n1soc

3 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces pienso que este es el precio de tener acceso a UN "MEJOR VIDAO A DECIR VIVIMOS YA EN LA CIVILIZACION" Ahorase que al abrir una puerta a ella nos lleva traer consigo la rapina, la ambicion y el perjuicio no solo a nuestro medio ambiente sino a nosotros mismos.

Fernando A Sotelo dijo...

Gracias Anonimo por tu comentario:

Creo que hasta el momento, el costo de lo que hemos pagado por hacernos de un mundo civilizado ha sido notorio y grave en algunos casos, sin embargo, esto es un claro error y debemos aprender de ellos o estaremos condenados e repetirlos hasta que aprendamos.
Slds
Fer

Anónimo dijo...

holaaa....
yo estoy muy enterad del casooo

nada mas aclaroo q toro muertoo actua como comunidad independient, pertenece a coronilla segun pero las personas q estan luchando para proteger el bosque de toro muerto, no resiben ayuda alguna de por parte de coronilla